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18. EL MONTALAR (LA VALL D'UIXÓ)

Actualizado: jun 5


El Montalar

INTRODUCCIÓN


El Montalar es un cerro de dos lomas muy suaves y de poca altitud (la Loma Este de 173 metros y la Loma Oeste de 176 metros), unidas por el Coll del Montalar. Está situado en el sur del término municipal de La Vall d'Uixó y lo rodean las partidas de El Corral Blanc, La Llacuna, El Fondo y Carmaday. Es tangencial a la Autovía A-7 (CV-10) y se encuentra totalmente rodeado de pistas asfaltadas o de tierra, por las que se puede acceder fácilmente. En el Montalar se pueden visitar 23 Casetas de Piedra, 1 Calera, 2 Nidos de Ametralladoras, trincheras, ribazos y depósitos de piedras. Veamos a continuación como ha sido descrito El Montalar por diversos autores y después veremos el patrimonio histórico en detalle.


Vista de La Vall d'Uixó desde El Montalar

Fuertes (2004, p.54): "Montalar. En el mismo documento antedicho (Amojonamientos del sigo XVIII) hallamos a un Anthonio Montalar".


Peñarroja (2013, p.376): "Montalar. Al Oeste del casco urbano actual, entre la Vernicha, el Corral Blanc y la Llacuna. Probable derivado del latín *MONTANALE (‘elevación’) con trueque de consonantes, o variante del valenciano antiguo montanyar = ‘duna’. Es improbable que el nombre provenga del apellido Montalar, censado en el siglo XVII".


Caseta M-1

DESCRIPCIÓN Y ACCESO

Igualada y Fuertes (2012, SL13): "Montalar, junto con los cerros de pequeña altura de este sector del término municipal: Cabell Negre, Güeña, Martorell, Cerverola...forman un conjunto de lomas calcáreas semi-estériles que han condicionado secularmente el tipo de explotación agrícola, limitándolas a unas pobres parcelas de secano de baja productividad en la que las zonas más fértiles han quedado acotadas a los abancalamientos ubicados en los márgenes de los barranquitos y zonas más bajas; por ello el uso del suelo por estos recodos se ha decantado hacia la ganadería, siempre a pequeña escala (una tropilla de ovejas y de cabras) pues la modesta existencia de pastos en las rocosas laderas tampoco daba para mucho más. De todo ello nos habla el paso de la Cañada Real en dirección hacia Algar-Sagunto y todo el rosario de corrales que la cortejan. Ahora en todas estas lomas menudea el pino carrasco, cuya adaptabilidad a los terrenos imposibles lo convierte en la especie dominante".


Caseta M-2

Martí (2017, p.34): "Montalar (176 m). Es la quinta de las seis montañas que rodean Vall de Uxó según me enseñaron de muy pequeño: Castillo, Penyalva, Sumet, Pipa, Montalar y Punta. La marcha a Montalar parte de la puerta del Cementerio, justo al pasar la última pared del camposanto tomamos una pista de tierra que nace a mano izquierda. La pista desemboca en una carretera que cruzamos. Continuamos por la pista entre huertos y bordeamos la montaña de la Cantereta por su parte derecha en sentido de la marcha. Saltamos una cadena y, siguiendo la pista, alcanzamos una zona amplia con bastante movimiento de tierras donde aparecen unas marcas blancas paralelas que marcan la ruta. En la aparte más alta de esta amplia zona, siguiendo las marcas blancas y montoncitos de piedra, localizamos un sendero que se dirige al collado que observamos al frente, dirección sur. Alcanzamos el collado, unos de los dos que se ubican en el pico y localizamos un cruce de senderos.

Caseta M-3

Martí (2017, p.34): "Tomamos el de la derecha, dirección oeste, y nos adentramos en la primera de las tres lomas que conforman el Montalar. Es la más suave, es fácil de transitar y dispone de varias casetas de piedra seca muy bien conservadas. Los ribazos también son dignos de admiración. Volvemos al cruce de senderos. Desde allí, seguimos el sendero que, dirección sureste, nos acerca a la segunda de las lomas del Montalar de 176 m. Muy pronto observamos un desvío del sendero, a mano izquierda, identificando con marcas blancas paralelas que no tomamos.


Caseta M-4

Ascendemos al pico por nuestra senda principal, con mucho cuidado porque en ocasiones se pierde. La subida se realiza entre una amalgama de ribazos y trincheras bastante altos e interconectados. Las trincheras son dignas de observar y presentan un considerable estado de conservación. Sorprende agradablemente la localización de un blocao, cerca de las trincheras, que también se ha conservado en aceptables condiciones".

Caseta M-5

Martí (2017, p.34): "Aunque perdamos la senda, siempre podemos guiarnos por los montoncitos de piedra estratégicamente ubicados y por los pasos creados en mitad de algunos ribazos para facilitar la marcha. En la cima controlamos un depósito cuadrado de piedra seca, alguna caseta y un alfilat. Desde el pico, siembre por senda, accedemos a un segundo collado cruzando una caseta abandonada, para conectar con una pista que cruza la montaña perpendicularmente, justo en el mismo collado. Cruzamos la pista y nos dirigimos, también por senda a la tercera de las lomas del Montalar, de 173 metros, tras bordear una torre de alta tensión y un nuevo depósito de piedra seca.

Caseta M-6

Desde la cumbre iniciamos el descenso, dirección este, campo a través tras perder la senda. En la parte baja del Montalar, cerca de la autovía, hay un corte de terreno generado para enterrar la tubería que nos obliga a realizar un complicado salto para continuar la marcha. Alcanzando la pista de la tubería nos desplazamos por ella hacia Vall de Uxó y pronto localizamos un reguero. Paralelo a él descubrimos una impresionante trinchera de la Guerra Civil, que conecta blocaos y casamatas de los que todavía se conserva su base".


Caseta M-7

Font (2019, p.58): "La Rambla de Cerverola acaba por girar la montaña del Montalar (177m), deja a la izquierda el barrio del Carmaday y encuentra al Barranco de San José. A partir de este punto ya hablamos del Río Belcaire".

Caseta M-8

PATRIMONIO HISTÓRICO


1.- CASETAS DE PIEDRA


Fuertes (2004, p.143): "Las barracas de piedra seca son construcciones rurales con una función eminentemente de resguardo para el labrador ante cualquier inclemencia imprevista. Se trata de casetas que, como su propio nombre indica, están erigidas con piedras del terreno, trabadas y ajustadas sin ningún tipo de argamasa. En la técnica de su edificación se colocaban las rocas más grandes en la base y en las aristas para dar a la obra una mayor solidez. A continuación se seguía construyendo, adaptando las piedras a los huecos según las formas de estas, o mediante unos precisos retoques de maza si se pretendía un resultado más esmerado.


Caseta M-9

Primeramente, esta mayor o menor perfección de la obra, estaba en función de la maestría de su constructor; y después, de la urgencia del encargo, es decir, del tiempo de trabajo a él de dedicado. Para rematar la edificación, las piedras más planas eran utilizadas para ir cubriendo la bóveda, montadas con una ligera inclinación hacia el exterior para impedir que la lluvia colara dentro. Todo quedaba coronado con una o varias lajas de grandes dimensiones, y el conjunto se cubría con cascajo de pequeño tamaño para terminar de darle una completa impermeabilidad. En ocasiones suelen tener un banco adosado de diversa funcionalidad (cocina, asiento, pesebre, etc)".

Caseta M-10

Fuertes (2004, p.143): "Las modalidades de su construcción son muy diversas. Atendiendo a su ubicación, estas pueden ser integradas, si se encuentran incluidas o abarcadas por un ribazo; exentas, si se levantan aisladas de cualquier otra estructura, y adosadas si están unidas a la pared. Por la forma de su entrada o de su umbral pueden ser de dintel, formando un arquitrabado de una o dos piedras planas; de arco, formado por hiladas de piedras en curvatura; de aproximación de hiladas, formada por losas de piedras superpuestas y cada vez más juntas; de dos dovelas, donde dos grandes losas inclinadas forman un ángulo como dintel; las que el mismo dintel está formado por un tronco de olivo...La clasificación podría continuar atendiendo a la forma de la planta: circular, cuadrada, trapezoidal o rectangular, a la de la bóveda, etc. Sus formas, como vemos, son variadísimas, siempre adaptándose al terreno, aunque a simple vista todas nos parezcan iguales.

Caseta M-11

Fuertes (2004, p.143): "Pero la característica común a todas las barracas de piedra seca radica en la construcción de sus techos. Independientemente de que sus plantas sean cuadradas, circulares, poligonales, estrechas, largas, todas las cubiertas están erigidas con la técnica de la falsa bóveda, basadas en hiladas de piedras superpuestas a las inferiores y ligeramente salientes hacia el interior que, nivel a nivel, van cerrando toda la techumbre que culmina con la ya descrita gran losa cenital".


Caseta M-12

Fuertes (2004, p.144): "Las casetas de piedra seca existentes en el término municipal son bastante abundantes, aunque el número de ellas ha descendido durante los últimos años de manera considerable merced a la creación de nuevas tierras de regadío. A esta desaparición progresiva se ha unido el deterioro de las estructuras todavía existentes, más por la acción humana que por factores meteorológicos o los provocados por los avatares propios del paso del tiempo.

Caseta M-13

Nos hacemos una idea de la perfección y durabilidad de una obra construida, en muchos casos, uno o dos siglos atrás (si no más), y levantada sin más elemento de unión que la destreza de su constructor y la utilización del material proporcionado por el propio terreno".


Caseta M-14

Fuertes (2004, p.144): " La ubicación de las casetas de piedra seca coincide con la superficie agrícola, hoy desamparada, de las antiguas tierras de labor que de manera generalizada podríamos situar por encima de la cota de los 150 metros sobre el nivel del mar y ya en muchos lugares de los 200. Su densidad es mayor en aquellos terrenos con abundante piedra suelta, especialmente caliza, como en los parajes de Cabell Negre donde, hasta en otros tiempos no muy lejanos, podíamos encontrar una media de cuatro o cinco casetas por hectárea, o los cerros calcáreos de Penyalva y Montalar.

Caseta M-15

Prácticamente en toda propiedad en la que se dispusiera de abundante materia prima, existía una barraca de piedra seca. Las casetas, como componentes que son de la obra de piedra seca, se encuentran dispersas por todo el término en el que se levanta montaña".


Caseta M-16

Madrigal (2012, p.208): "Las casetas de piedra en seco son refugios rurales utilizados por agricultores para resguardarse de las inclemencias del tiempo que pueden sorprenderle. Tienen como características comunes la inexistencia de puertas que permitían guardar herramientas o provisiones con cierta seguridad, la ausencia de chimenea y un único espacio. El único vacío que disponen es la entrada, lugar por el cual se iluminan y ventilan (García y Zaragozá, 2000).

Caseta M-17

Estas casetas construidas mediante la técnica de construcción tradicional de la piedra en seco, que consiste en la utilización de piedras existentes en el lugar, con su misma forma o desbastándolas, sin ningún tipo de mortero, forman parte de un paisaje humanizado y transformado.


Caseta M-18

Actualmente en el término municipal de La Vall d’Uixó, las casetas de piedra en seco y el resto de elementos construidos en piedra seca están abandonadas así como las fincas agrícolas que las albergan. Estas construcciones generadas por maestros margenadores en el pasado, perviven todavía, a pesar de las inclemencias del paso de los tiempos y su inexistente mantenimiento".


Caseta M-19

Madrigal (2010, p.14): "Las casetas de piedra seca forman un conjunto notable del entorno de la Vall d’Uixó, construidas utilizando esta técnica milenaria. La piedra que se utiliza para la construcción de la caseta, suele ser de procedencia local y reducido tamaño, ya que puede ser manipulada por un solo hombre.


Caseta M-20

Cada una de las casetas catalogadas se encuentran ubicadas en parcelas agrícolas de cultivos de secano, algarrobo y algún ejemplar de olivo. En la actualidad, todas estas parcelas están en total abandono, y por la observación realizada, podemos asegurar que están en este estado desde hace más de 20 años (magnitud alcanzada por algún ejemplar de pino).


Caseta M-21

Las fincas han sido colonizadas por diferentes especies arbustivas y arbóreas, que comparten el espacio con las especies agrícolas todavía presentes y en grave estado de deterioro. Según la ubicación de las parcelas, se puede encontrar coscoja, madroño, romero, brezo, aliaga negra, aliaga y lentisco. También se identifican ejemplares arbóreos de pino blanco, pino rodeno y la cada".


Caseta M-22

Madrigal (2010, p.15): El uso principal de las casetas era el de dar cobijo al agricultor/es ante las inclemencias del tiempo, ya que la gran mayoría (81%) son construcciones pequeñas, con capacidad para una o dos personas sentadas, no tienen puerta y carecen de cualquier elemento que se pueda relacionar con el de un espacio habitable.


Caseta M-23

La orientación de las casetas tiende a ser hacia el Sur y el Este, las casetas que no siguen este patrón es debido a la orografía del terreno y la orientación de la ladera en la cual se ubican.



Ribazos

2.- RIBAZOS


Fuertes (2004, p.147): "El proceso de alzado de ribazos en obra de piedra seca, que nos atreveríamos a calificar como un verdadero oficio de artesanía, precisaba de una destreza y técnica minuciosa en la que el margenador, casi de manera instintiva, encontraba la piedra adecuada en cada momento de su labor. La piedra empleada para este tipo de construcciones era la propia del terreno que, además de ser eliminada del campo roturado, donde estorbaba, servía para levantar la estructura en cuestión. Los bancales iban levantándose en el sentido longitudinal de las curvas de nivel y la norma del buen margenador indicaba que toda piedra debía asentarse sobre otras dos y, a su vez, esta sostenía a otras tantas.



Ribazos

Fuertes (2004, p.147): "El levantamiento de las paredes era efectuado por colles de ribaçadors que imprimían a su obra una personalidad exclusiva, pudiéndose hablar de múltiples maneras de aparejar la piedra hasta el punto de crear escuelas propias. La tipología de construcción de ribazos o paredes es variadísima aunque, al igual que sucede con las casetas de piedra seca, todos a simple vista nos parezcan idénticos. Pueden estar levantados a una o a doble cara, coronados o no, con piedra bruta o desbastada...Así, en nuestro entorno, el alzado del abancalamiento está ejecutado con la abundante piedra caliza sin desbastar que se caracteriza por sus formas tan irregulares y tamaños tan diversos, lo que significaba una dificultad añadida a la hora de ir levantando la pared".

Ribazos

Fuertes (2004, p.148): "La obra de piedra seca constituye uno de los rastros más visibles de nuestra historia colectiva. La mayor parte de las estructuras de piedra seca vienen a construirse durante los siglos XVIII y XIX coincidiendo con una expansión demográfica que exigía la roturación de nuevas tierras, incluso en los lugares más alejados o con peor calidad de tierra, formando parte de una verdadera agricultura marginal. Los trabajos de piedra en seco eran monopolizados en la Vall desde tiempos ancestrales por la familia Esteve. Los últimos representantes de este oficio estuvieron encarnados por Manuel Esteve abuelo, padre y nieto, cada una de las tres generaciones conocidas en la población con el sobrenombre de Nelo Joaquina.

Pilón (Depósito de piedras)

3.- PILONS (Depósitos de Piedra)


Fuertes (2004, p.149-50): "Cuando la piedra en los campos era muy abundante se agrupaba en los pilons, formando auténticas despensas de piedra. Incluso en zonas de verdadero pedregal, donde lo extraño era encontrar unos pocos palmos de tierra cultivable, el exceso de pedruscos era eliminado con el alzamiento de pilons, montones de cantos sobrantes acumulados a modo de pequeña pirámide, y que en castellano reciben la denominación de majanos. Las piedras más grandes y de mejor hechura se dejaban siempre a mano hacia el exterior para poder ser aprovechadas en cualquier reconstrucción, y las más irregulares o de peor calidad se colocaban en el interior. Los restos del secano de Montalar o Cabell Negre son auténticas muestras del empeño del hombre por este aprovechamiento del suelo.

Calera del Montalar

4.- CALERA DEL MONTALAR


Fuertes (2004, p.209-210): "La cal u óxido cálcico se obtenía mediante la cocción en los llamados hornos de cal de la piedra caliza y el posterior triturado de la materia prima resultante. La utilización de la cal como elemento para la construcción es muy antigua. Ya era utilizada como material de cohesión por los romanos en su opus caementicum o cemento que, al unirse con grava, agua y guijarros formaban una masa indestructible, como lo atestiguan multitud de sus obras llegadas hasta nuestros días".

Calera del Montalar

Fuertes (2004, p.212): "La Vall fue una gran productora de cal, debido sin duda a la gran abundancia de piedra caliza en el término, hasta el punto de que se llegaba a exportar hacia otros lugares. Efectivamente, los excedentes eran transportados hasta Torres Torres, embarcándose en el ferrocarril hacia Teruel, desde donde existía una gran demanda. El declive de esta actividad fue en aumento a lo largo de los siglos XIX y XX debido al descubrimiento en 1824 del cemento llamado "Portland", así denominado porque, una vez endurecido, se asemeja mucho en color y dureza a la propia piedra calcárea de construcción extraída en las canteras de aquel lugar de Inglaterra. De esta manera la industria cementera, con sus grandes hornos cilíndricos de cocción, fue arrinconando poco a poco la elaboración autóctona de nuestros ancestrales hornos de cal".

Nido de Ametralladoras número 1

5.- LÍNEA XYZ (Trincheras y Nidos de Ametralladoras)


Fuertes (2004, p.54): "Aún hoy resulta fácil seguirla (Línea defensiva XYZ del Ejército Republicano) en muchos de sus tramos, siempre encarada con el núcleo urbano por donde se esperaba que el enemigo, que se aproximaba por el norte, intentara la penetración. Así, desde las suaves estribaciones de Montalar y siguiendo hacia el noroeste, podemos encontrar todo el trazado hasta la antigua carretera de Algar".

Nido de Ametralladoras número 2

Igualada y Fuertes (2012. SL13): "Montalar es piedra y más piedra. A media altura, en sus laderas encaradas a la población aún podemos observar entre la vegetación los restos de los atrincheramientos levantados durante la Guerra Civil, preparados para una defensa numantina de la población. En Nules quedó finalmente estabilizado el frente y ya no se avanzó más. De no haber sido así a buen seguro la resistencia en estas estribaciones montañosas de la Vall hubieran significado su total ruina, habida cuenta de que la población se hallaba en el epicentro de la resistencia para impedir que los facciosos alcanzaran Sagunto".



Parapetos Línea XYZ

La Línea XYZ aprovechaba las ventajas del relieve abrupto de la montaña, añadiendo trincheras, parapetos, pozos de tirador, nidos de ametralladoras, etc, creando así una barrera defensiva infranqueable hecha de roca, piedras y hormigón. En su construcción se calcula que trabajaron unos 6.000 hombres, siendo considerado en su momento el eje de fortificación más importante del territorio gubernamental.

Parapetos Línea XYZ

Atravesaba La Vall d’Uixó de Oeste a Este bajando desde Pipa por Montesinos, pasaba por detrás de la Ermita de Sant Antoni y por el Montalar continuaba hacia la costa, estando protegida por líneas avanzadas en el Barranc de Torrent (Nules) y el Río Belcaire (La Vall d’Uixó-Moncofa). Esta línea acorazada posibilitó las resistencia en La Vall hasta los últimos momentos de la Guerra, con algunas pérdidas puntuales como la del Castillo (31 de diciembre de 1938). Finalmente, las tropas nacionales entraron en la población el 29 de marzo de 1939.




Bibliografía:


FONT, Josep (2019), Els camins de l’aigua a la Vall d’Uixó. Centre d’Estudis Vallers.

FUERTES, Juan (2004), El Término Municipal de Vall de Uxó – El patrimonio rural no catalogado, Associació Arqueològica de La Vall d’Uixó.

FUERTES, Juan y MALLENCH, Carlos (2013), La Batalla Olvidada - Claves de la Batalla de Levante. Segunda Edición 2020 Divalentis.

IGUALADA, Manuel, FUERTES, Juan (2012), Senderismo por La Vall d’Uixó, Ajuntament de la Vall d’Uixó.

MADRIGAL, Santiago (2010), Casetas de piedra en seco de la Vall d’Uixó. Edición de autor.


MADRIGAL, Santiago (2012), Aproximación a la caracterización de las Casetas de Piedra en Seco de La Vall d'Uixó (Castellón), Millars, XXXV (2012), Departament d’Història, Geografia i Art. Universitat Jaume I.

MARTÍ, Joaquín (2017), Montañas de Vall de Uxó 167 picos con nombre y apellidos, Edición de Autor.

PEÑARROJA, Leopoldo (2013), Historia de Vall d’Uxó, Diputación de Castellón.

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